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Thu, Jun

Venezuela y RD: El mal negocio de criar cuervo

Opinion
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La cúpula del PLD y del Gobierno de Danilo Medina tardaron en sacar las uñas, pero ya la sacaron.

El PSUV y el gobierno bolivariano, al fusionar la política exterior del Estado y el partido, privilegiando las relaciones políticas y los vínculos de solidaridad con la cúpula corrompida del PLD (en detrimento de sus aliados estratégicos de izquierda), “criaron un cuervo” que finalmente -y en un momento crucial- se ha sumado a la política de cerco y bloqueo auspiciada por EEUU y las dictaduras constitucionales subordinadas a esa superpotencia. .

Los significativos beneficios de PETROCARIBE nutrieran las arcas de la corrupción morada y los patrimonios personales de los farsantes que sirvieron de intermediarios.

Las luchas contra la degradación institucional, la gansterización del Estado y del poder constituido en la República Dominicana, la entronización del neoliberalismo, la depredación ambiental, el empobrecimiento material y espiritual de la sociedad dominicana -profundizada por los gobiernos de Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina- nunca recibieron la debida solidaridad de las fuerzas políticas y movimientos sociales que sustentaron los gobiernos de Venezuela y de otros Estados latino-caribeño fuera del control de EEUU.

La solidaridad fue siempre de una solo vía (de aquí hacia allá), canalizada e instrumentalizada exclusivamente por vía diplomática, procurando “no herir” las fuerzas oficialistas que oportunistamente se colocaban bajo la sombrilla bolivariana.

Las relaciones a nivel de partidos y movimientos sociales languidecieron hasta casi desaparecer.

Un desenlace sin sorpresas.

El troglodismo de TRUMP “persuadió” a un Danilo y una cúpula peledeísta, ya debilitada y con escasos márgenes de maniobra en su hábil rejuego internacional (facilitado por fuerzas políticas del llamado espectro progresista, incluida no pocas calificadas de izquierda).

Los gobiernos de Chávez y del Presidente Maduro, y la alta dirección del PSUV -en aras de un cierto utilitarismo y convirtiendo el pragmatismo en principio rector de su política internacional- obviaron la necesidad de combinar la diplomacia de Estado con el internacionalismo revolucionario en el contexto de una promisoria oleada de cambio hacia la nueva independencia y las transformaciones sociales, que ha sido debilitada significativamente por la contra-ofensiva imperialista-derechista. Y esto, claro está, ha facilitado tanto la imposición estadounidense como el maniobrerismo del PLD-Gobierno.

El cuervo morado terminó sacándole los ojos al Gobierno de Maduro en medio de la derechización continental a nivel de Estado y la decisión imperialista de cercar, bloquear y agredir violentamente a Venezuela, parte de un plataforma continental inmensamente rica en petróleo, gas, minerales estratégicos, biodiversidad y agua.

El Ministerio de colonias OEA ha podido por fin jugar su función de avanzada política del plan imperial.

Venezuela pasa a ser la Cuba de los 60. A ella no se le perdona su soberanía, por lo que se programa HACERLE LO QUE SE LE HIZO a Libia y a Irak. Y el gobierno dominicano la ha estafado, sumándose en un momento muy delicado y peligroso al plan imperialista.

Los fraudes, las mafias en el poder y las masacres en México, Honduras, Paraguay, Argentina, Haití, Dominicana, no cuentan. La democracia para EEUU y las derechas es una mercancía falsificable. Se trata fundamentalmente de intentar recolonizar Venezuela para recolonizar todo el Continente. Y dentro de ese pérfido propósito todo se vale.
Venezuela bolivariana tiene ventajas y desventajas respecto a lo que se le hizo a Cuba.

Las ventajas son que EEUU es un imperialismo decadente en un mundo multi-polar con la existencia de China Popular, Rusia, Irán… y que ese país hermano –además de no ser un isla aislable- cuenta con mucho más riquezas naturales y posibilidades de sobrevivencia que Cuba, solo que todavía no bien manejadas.

La gran desventaja es que no se ha atrevido a erradicar la corrupción de Estado, ni a armar al pueblo, ni a practicar el internacionalismo revolucionario, ni a crear poder popular y socializar a escala nacional, ni a confiscar radicalmente el gran capital interno, que actúa como caballo de Troya del proceso. Ni se empeñó a fondo en diversificar la economía dependiente de la Renta Petrolera.

Avanzó el chavismo con la Constituyente. Pero para sobrevivir y avanzar frente al grosero contra-ataque en marcha, está obligado a profundizar los cambios, a aplicar el Golpe de Timón recomendado por Chávez, a radicalizar las reformas y hacer revolución de verdad. Presto, -si se consuma la agresión militar- a desplegar la guerra de todo el pueblo frente a la guerra de aresión imperialista.